Mesas y QR
Un código por mesa. La sala, más tranquila.
Códigos con tu diseño.
El QR no tiene por qué ser un cuadrado negro pegado con celo. Se genera con tus colores y tu logotipo, listo para imprimir en el tamaño que quieras y para llevarlo a un vinilo o a un soporte de mesa.
Código QR personalizado con el logotipo del restaurante, sobre un soporte de mesa.
Un código por mesa.
Cada mesa tiene el suyo, así que cuando alguien pide algo ya sabes de dónde. No hace falta preguntar el número ni cruzar la sala para averiguarlo.
Listado de mesas del local, cada una con su código asignado.
Llamar al camarero y pedir la cuenta.
Son las dos cosas que más veces se piden levantando la mano. Desde el móvil se piden en un toque, y quien está en barra lo ve sin que nadie tenga que buscarle con la mirada.
Pantalla del móvil de un cliente con las opciones de llamar al camarero y pedir la cuenta.
La pantalla de sala.
Las solicitudes llegan a una pantalla pensada para mirarla de reojo: la mesa, lo que piden y cuánto llevan esperando. Se atienden y desaparecen.
Pantalla de solicitudes con varias mesas esperando y su tiempo de espera.